viernes, 4 de noviembre de 2011

El ku klux klan se recrudece en America

Por Ku Klux Klan se conoce a la organización creada en diciembre de 1865. Fue idea de seis importantes veteranos de los estados confederados vencidos durante la guerra de Secesión, descontentos con el resultado final de la Guerra Civil.
El primer grupo de Ku Klux Klan se originó en Pulaski, Tennessee durante la postguerra. El nombre nació de la fusión de dos palabras Círculo (Kyklos en griego) y Clan, dado que los integrantes de la organización era de ascendencia escocesa y sus familias pertenecían a clanes. Algunas letras se suplieron y así quedó conformada la nueva organización.
La organización, en principio fue un grupo inocuo que gastaba "bromas" y organizaba rituales burlescos a víctimas señaladas. Sin embargo, pronto se hicieron más radicales dedicándose a perseguir a simpatizantes de la Unión, luchadores por los derechos de los negros y negros liberados de la esclavitud. El Klan expandió su área de influencia por todo el sur, desencadenando campañas de odio contra los políticos republicanos a los que consideraban defensores de los negros. Las células del Klan se volvieron más violentas y entre sus actividades estaban los actos intimidatorios, sobre todo contra negros, maestros y defensores civiles, entre su actos de violencia, estaban desde visitas con disfraces aterradores, palizas y linchamientos hasta el asesinato. Sus filas estaban conformadas por hombres de campo empobrecidos, políticos demócratas desplazados, criminales y toda clase de resentidos sociales que veían en esta organización la posibilidad de reivindicar sus derechos. La radical actividad del klan trajo como consecuencia el asesinato de varios políticos y de James M. Hinds, congresista por el estado de Arkansas.

 Esta organización conocida como “el primer Ku Klux Klan” fue desintegrada por el presidente republicano Ulysses S. Grant, mediante el Acta de derechos civiles de 1871.
Pero el Klan no desapareció de inmediato a pesar de la persecución legal de la que fue objeto. En 1873, en Louisiana, durante las celebraciones de Pascua, sucedió la Masacre de Colfax, en la que ciudadanos negros se enfrentaron a fanáticos del Klan, dando como resultado el asesinato de más de doscientos negros. Estados Unidos asiste al resurgimiento del Ku Klux Klan, grupo racista que aboga por la supremacía de la raza blanca, debido al creciente flujo de inmigración latina que recibe el país, según un estudio aparecido esta semana. El Ku Klux Klan (KKK), grupo que tambien vivió un gran apogeo en Estados Unidos en los años veinte y treinta gracias a su antisemitismo y odio a la población negra, parece estar despertando de un letargo que le ha mantenido casi inactivo durante los últimos años para cargar todas sus armas contra una nueva inmigración: la hispana.El KKK responsabiliza a los inmigrantes, especialmente a los latinos, de la inseguridad ciudadana y de robar los empleos de los estadounidenses. el KKK ha revivido en lugares del sur del país, bastión de la organización durante años, pero ha aparecido en estados donde su actividad era nula como Michigan, Iowa, Pennsylvania o Nueva Jersey, donde su unión con organizaciones de ideología neonazi se ha hecho patente en los últimos meses.


Hay un pianista negro que ha sabido tocar la tecla del klan, su nombre Daryl Davis, este músico norteamericano ha ganado un Grammy  y llegó a tocar en la banda de Chuck Berry, pero su logro más notable no tiene nada que ver con la música. Su salto a la fama se debió a que siendo un hombre negro se hizo íntimo amigo de la cúpula del Ku Klux Klan. Tanto, que convenció incluso al Gran Dragón, la máxima autoridad, para que dejara la organización.
La historia de Daryl Davis comenzó en un desfile de los Boy Scouts en 1968, cuando sufrió un ataque racista con botellas y piedras mientras marchaba. Nunca había experimentado el racismo antes, porque la mayor parte de su infancia la pasó en Europa como hijo de un diplomático estadounidense, donde el multiculturalismo era la “normalidad”.
Como resultado de estos enfrentamientos, su interés por este fenómeno creció, impulsado por la necesidad de comprender quienes, sin haberlo conocido, le odiaban por el color de su piel. Así que decidió buscar las raíces del racismo a cuerpo descubierto. Al graduarse en el conservatorio en 1980 se unió para tocar el piano con artistas como Chuck Berry, Muddy Waters o George Clinton, realizando giras por el oeste del país o participando en bandas de country y R&B en las zonas rurales de Maryland y Virginia, donde se encontró con frecuencia como el único hombre negro en los clubs.
Una noche en 1983, mientras descansaba de una actuación en Frederick, Maryland, un hombre se sentó en su mesa y se puso a conversar con él. Resultó ser un miembro del Klan, pero los dos rápidamente conectaron a través de la música y acordaron mantener el contacto. Davis le invitó a sus conciertos, y este también asistió a los conciertos de los miembros del Klan. Davis quería mostrar a su amigo que un hombre negro como él podía tocar el piano tan bien como un blanco como Jerry Lee Lewis. Lo consiguió. Y ellos le trataron de manera diferente; de alguna forma, por su condición de músico. Un buen pianista que gracias a la música logró encontrar una forma de romper el aparentemente infranqueable abismo que separaba a los afroamericanos del KKK, A la vez comenzó a escribir un libro sobre el racismo y los grupos de odio, que luego titularía Klan-destine Relations: A Black Man’s Odyssey in the Ku Klux Klan. Utilizó que ya tenía metida una pierna entre los miembros del Klan para entrevistar al líder estatal de la organización, Roger Kelly, el Gran Dragón de Maryland, el jefe de los Caballeros del Imperio Invencible del Ku Klux Klan.
Su amigo le advirtió que Kelly podría matarlo nada más verlo, pero concertó la entrevista por teléfono sin decir que era negro. Aparte de algunos momentos tensos durante el encuentro y la posterior entrevista de tres horas, ésta fue catártica y ambos desarrollaron un respeto mutuo que terminaría a la postre en una gran amistad.
Kelly llevó a Davis a docenas de mítines del Klan, para proporcionarle más material para su libro, obteniendo una visión real de su funcionamiento y las mentes de los miembros. A cambio, Davis le ayudó a salir de la organización, sirviendo como catalizador para que se replanteara sus ideales, ideales que empezaron a tambalearse cuando un corpulento y sonriente hombre negro le tendió la mano para saludarle en persona y le pidió si se podían hacer una foto juntos: terminaría convirtiéndose en el padrino de su hija blanca recién nacida.
Dada la historia de los linchamientos y otros actos horribles de violencia asociada con el Ku Klux Klan, cabría pensar que Davis estaba loco. Sin embargo, su acercamiento a los racistas fue motivado por simple cuestión de curiosidad, según afirma en el libro.
“La ignorancia engendra miedo. Si uno no mantiene el miedo a raya, produce el odio. Si no se mantiene el odio a raya, se produce la destrucción.Con esta máxima, Davis ayudó a convencer a por lo menos una docena de líderes racistas redomados para salir del Klan. Once de ellos le dieron a Davis sus ropas y demás parafernalia KKK, objetos que gustaban de mostrar como tótems de la victoria y que ahora descansan, como símbolos de su lucha por mejorar las relaciones raciales, en un armario de su casa.
Y allí, en una mesa de café que de otra forma pasaría inadvertida, Davis tiene una caja verde donde pone “Robert White”. Son las cenizas de un ex miembro del Klan que conspiró para volar una sinagoga en 1978. Robert White era ese hombre blanco con bigote del KKK que, por primera vez, le dio la mano para charlar con él en el club donde actuó.
Al final de su vida, el pianista Daryl Davis era el único amigo que conservaba. El último deseo del hombre que le abrió las puertas de la organización era que sus cenizas reposaran en Stone Mountain, en Georgia, donde el Ku Klux Klan realizó sus manifestaciones anuales durante 50 años, hasta 1981.“

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