Para muchos, el nombre del Che Guevara está asociado a una imagen, a una foto hoy repetida hasta la extenuación y convertida en souvenir de múltiples formatos. Una foto captada en un instante de suerte en mitad de un funeral por las cien víctimas de un sabotaje en La Habana en 1960- que hizo de su autor uno de los fotógrafos hoy más recordados: Alberto Korda. El Che Guevara, que hizo tanto (¿o fue tan poco?) por destruir el capitalismo, se ha convertido ahora en una marca quintaesencialmente capitalista. Su imagen adorna juegos de café, encendedores, llaveros, billeteras, gorras de béisbol, bolsos, jeans, y, por supuesto, las omnipresentes camisetas con su foto. Odiado por unos, venerado por otros, se han escrito miles de articulos sobre su vida y muerte, hoy quiero hacerme eco de esa parte oscura de este personaje de espiritu bohemio, compartiendo un articulo escrito por Fernando Diaz Villanueva y publicado en libertad digital,lleva por titulo: